In case Father's Day sucks for you

cropped-h5.jpg

Father’s Day has really sucked lately.

The first one after he passed was so acutely painful that I spent the entire day tightly wound up in an inconsolable ball of hate, determined to avoid with every fibre of my being television, restaurants that served brunch, department stores that carried power tools, other humans, and that depressingly horrific online doodad, social media.

Does it infuriate anyone else when people tweet “Happy Father’s Day, dad” to a dad who doesn’t even have Twitter? I digress.

I also endeavoured to steer clear of all public places—sports stadiums, golf courses and parks–which I imagined were all chock-a-block full of family BBQs and bustling picnics, celebrating dads young and old.

Puke.

I did my best to drown out memories, too—like the time he taught me how to throw a curve ball, play Greensleeves on the organ, BBQ a steak, and patiently sit in the passenger’s…

Ver la entrada original 449 palabras más

Anuncios

Miramar, Miramar…

Nota: Había comenzado a escribir este blog pero por alguna razón lo había dejado en el purgatorio de borradores, así que decidí terminarlo recientemente porque pensé que era digno de publicarlo.

Era una hora de almuerzo normal. Carros obstruyendo el tránsito. Patrullas de policías sonando sus biombos. Guaguas de la AMA alborotando. Gente cruzando la calle. Deambulantes deambulando por la acera. Olor a comida y grasa vieja, humo, calor, lluvia….

Cruzando la calle, en el edificio frente al que estaba yo hablando por teléfono, había dos policías hablando. Estaban tan tranquilos que asumí estaban en su hora de break. No eran los policías gordo, feos y viejos de Juncos y Las Piedras, no. Eran modelitos jóvenes con su uniforme pegados y cuerpos de calendario perfectos y nalgas parás.

Frente al restaurante Lima, se estacionó un Yaris. Puso la señal de emergencia. Estaba obstruyendo el tránsito del carril del centro de la avenida, ya que prácticamente el carril de la derecha está ocupado por los carros estacionados en la orilla de toda la acera. Pensé que el chofer estaba dejando su Yaris en la orillita con la intención de utilizar el valet parking de Lima.

El chofer resultó ser una mujer. Tenía unos bermudas cortos de cuadros blancos y negros de hombre, una polo amarilla de hombre, no tenía maquillaje y tenía un recorte militar.

Se bajó de su Yaris y en el mismo medio de la avenida intentaba abrir su paraguas, que parecía que se le trancó. Cuando por fin logró abrirlo, caminó hacia donde yo estaba para retirar dinero del cajero automático del banco que estaba detrás de mi.

No demoró mucho. En menos de 3 minutos ya estaba montándose en su carro con la sombrilla cerrada. Como si nada, aceleró y se fue.

De pronto miré los policías que estaban en el edificio del frente. Aún estaban conversando.

Más abajo en la avenida, se escuchaba un revolú de bocinas y gente hablando. había un Accord blanco intentando estacionarse frente al mismo edificio que yo tenía de frente. Justo detrás delAccord, había una Explorer comenzando a estacionarse también. Una patrulla estaba bloqueando el tránsito, como dándole espacio para que se acomodaran. De pronto se escucha que la patrulla dice “Pégate, pégate más.”. La Explorer se acomodó un poco más para atrás, dejando espacio para que cupiera el Accord. No pude evitar fijarme en que toda la acera en la que estaban estacionados esos carros estaba pintada con línea amarilla y que del Accord salió uno de los empleados de valet parking de Lima que literalmente está deambulando por la avenida.

Los dos policías que hablaban al otro lado, estaban en la acera. Un Lancer entró hacia la calle del Restaurante Lima, pero en la misma curva se detuvo a hablar algo con los policías. Los carros se estaban acumulando detrás del Lancer porque estaba obstruyendo la avenida prinicpal.

Entre todo el tumulto de gente que paseaba por la acera, había una señora blanca, bien flaca y rubia. Ella miraba a todo el mundo pero a la vez no miraba a nadie. Los miraba como si hubiera perdido algo, como si estuviera a punto de pedir ayuda. Nadie la miraba a ella. Yo tampoco la miré. Pensé que si la miraba, me diria algo. Pero estaba hablando sola. Caminaba con la cartera bien pegada a su cuerpo, como si temiera que se la fuesen a robar.

“La gente anda con tanta prisa…Siempre andan con prisa…todo es prisa, prisa, prisa…Yo no sé cómo la gente puede vivir así…”-, decía, mientras se alejaba de mí y no podía seguir escuchando lo que decía.

El desorden de la ciudad, los bocinazos, la gente, la peste a comida y humo de pronto comenzaron a darme estrés, así que decidí caminar un par de cuadras para llegar a la orilla de la playa y sentir el viento en mi rostro y respirar el olor a salitre.

No pude evitar fijarme en el rótulo de uno de los edificios a mi izquierda, Nacar Tower Boutique Condominum. “Relocate to Urban Chic”. “The best residential Condominum in Miramar” Un exclusivo complejo de vivienda localizado en el corazón de Miramar. 19 Exclusivas residencias comenzando en los bajos $350,000.

Cruzando la calle de Nacar Tower el mejor “condominio residencial” de Miramar, un Corolla nuevo sin gomas montado en bloques me distrajo de todo el glamur descrito en el rótulo.

Camino al edificio de mi trabajo, el deambulante que está todo el día frente al restaurante La Hacienda estaba parado frente a frente a la pared con un vasito frente a su área genital. No lo miré mucho porque pensé que estaba orinando. Más adelante, una BMW fabulosa cruzó a su izquierda sin importar que una viejita con un carrito de compras intentaba cruzar la calle.

Miramar, Miramar…no puedo más que admirar tus matices de glamur, inhumanidad, descontrol e indiferencia.

Lo que vivo

Dicen que cuando uno muere, la vida que uno vivió pasa como una película, en un instante, por nuestra mente. Entre el último suspiro y la caída del telón. En un microsegundo repasamos días de recuerdos, como un resumen, un compendio de lo que fuimos y de lo que ya no tendremos oportunidad de cambiar.

¿Te imaginas que esto fuera cierto? ¿Te imaginas que, en efecto, de alguna forma, cuando nos estamos muriendo, todas nuestras memorias salgan, como un sueño, como una película, en nuestra mente? ¿Te imaginas cómo te sentirías con cada uno de esos recuerdos? ¿De cuántos nos arrepentiremos? ¿De cuántos nos sentiremos orgullosos, o avergonzados?

¿Cuáles de esos recuerdos prefieres recordar antes de que baje el telón de la historia de tu vida?

He estado pensando mucho sobre esto desde hace unos días. No, no es que sienta que me vaya a morir, ni que mi muerte se avecine.

Sino todo lo contrario.

Quiero vivir. Y quiero vivir bien. Quiero llenar mi vida de recuerdos lindos. Quiero llenar mi vida de momentos preciosos y gratos. Quiero vivir momentos mágicos. Quiero llenar mi mente de imágenes hermosas, de risas, de historias que contar. Y, si es cierto lo que dicen, quiero que sean esos momentos los que mi mente me muestre antes de que mi vida se apague.

Es por eso que he decidido incluir una sección a la que por el momento llamaré “Lo que vivo“. El que me conoce sabe que, aunque de fotógrafo no tengo nada, me encanta estar retratando con mi cámara o con mi celular. Esta sección va a contener una serie de fotos de momentos capturados en digital que de alguna forma son o fueron especiales para mí. Quiero recolectar estos recuerdos bonitos para tenerlos y recordarlos en el momento (y no necesariamente al momento de mi muerte.J) Pero sobre todo, el propósito de cargar las imágenes aquí es compartirlas con quien caiga en el blog.

¿Que tengo momentos tristes? Claro que los tengo. ¿Y quién no los tiene? Puede que se cuele alguna foto que evoque algún sentimiento de tristeza o melancolía.

En fin, pronto estaré compartiendo las imágenes sobre estos momentos que vivo.

Mis casi treinta

Hace unos años, siempre intento celebrar mi cumpleaños de alguna manera especial. La idea es retirarme a algún lugar y de alguna manera desconectarme de la rutina y del día a día y encontrarme conmigo, aunque sea un chispito y por dos días.

Este año tuve la oportunidad de quedarme en un rinconcito en Cabo Rojo. El domingo (día de las madres) estuve aproximadamente una hora en una playita solitaria. Esa horita fue suficiente para la desconexion y meditación que busco en esta época del año , y encima de eso, sirivió de escenario perfecto para manifestar unos d e mis hobbies favoritos que nunca llevo a cabo: fotografía!

Así que sin más nada que decir, comparto algunas de las fotos que tomé el wikén en el que celebré mi cumpleaños.

El ambiente estaba perfecto. Tenía este pedacito de paraíso para mi solito.

Creo que nunca había visto un agua tan clarita.

wpid-IMG_20130513_193329.JPG wpid-IMG_20130514_053521.JPG wpid-IMG_20130514_053630.JPG wpid-IMG_20130513_193447.JPG wpid-IMG_20130513_193550.JPG wpid-IMG_20130513_193228.JPG 2013-05-13 19.51.17 2013-05-13 19.52.42 2013-05-13 19.59.24

 

 

No podía terminar la celebración sin experimentos culinarios!.2013-05-12 11.12.37 2013-05-12 11.12.59 2013-05-12 17.49.31

Filete de dorado empanado con coco….2013-05-12 17.52.04

2013-05-13 19.48.33

Shake it Out

Regrets collect like old friends
Here to relive your darkest moments
I can see no way, I can see no way
And all of the ghouls come out to play

And every demon wants his pound of flesh
But I like to keep some things to myself
I like to keep my issues drawn
It’s always darkest before the dawn

And I’ve been a fool and I’ve been blind
I can never leave the past behind
I can see no way, I can see no way
I’m always dragging that horse around

Our love is questioned, such a mournful sound
Tonight I’m gonna bury that horse in the ground
So I like to keep my issues drawn
But it’s always darkest before the dawn

Shake it out, shake it out
And it’s hard to dance with a devil on your back
So shake him off

And I am done with my graceless heart
So tonight I’m gonna cut it out and then restart
‘Cause I like to keep my issues drawn
It’s always darkest before the dawn

And it’s hard to dance with a devil on your back
And given half the chance would I take any of it back?
It’s a fine romance but it’s left me so undone
It’s always darkest before the dawn

And I’m damned if I do and I’m damned if I don’t
So here’s to drinks in the dark at the end of my road
And I’m ready to suffer and I’m ready to hope
It’s a shot in the dark aimed right at my throat
‘Cause looking for heaven, found the devil in me
Looking for heaven, found the devil in me
Well what the hell I’m gonna let it happen to me, yeah